Cáceres, un escenario milenario
Pasear por el Casco Histórico de Cáceres es viajar en el tiempo. Sus calles empedradas, palacios renacentistas y torres medievales han conservado casi intacta la fisonomía que le valió ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986 — y el mismo escenario que ha servido de plató a series como Juego de Tronos.Durante el festival, la Plaza de Santa María y las callejuelas que la rodean se llenan de música, pero fuera de esos días la ciudad invita a perderse sin prisa: la Concatedral de Santa María, la Torre de Bujaco, el Palacio de las Veletas o el barrio judío de la Judería son parada obligada. Y cuando el hambre aprieta, la gastronomía extremeña —torta del Casar, jamón ibérico, migas— pone el broche perfecto a cualquier visita.Cáceres es, además, una ciudad a escala humana: todo el centro histórico se recorre a pie, lo que la convierte en un destino ideal para combinar turismo cultural y festival en un mismo fin de semana.